Princesa con poderes divinos

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Parece que no sólo la familia real británica tiene altezas estrambóticas:

“Uno de los principales diarios de Noruega ha pedido a Martha Louise que renuncie a su título real después de que la princesa escribiera en Internet que había aprendido a comunicarse con los caballos y a hablar con los ángeles.

La princesa, de 35 años y cuarta en la línea de sucesión al trono, ha sido intensamente vigilada por los medios de comunicación por estar involucrada con un colegio de educación alternativa que dice enseñar a la gente cómo contactar con los ángeles”. (más en EP)

Para que después critiquen a la princesa Letizia de España por un ‘robado’ en bikini.

En lo alto de una colina me encontré con…

Un troll. No de esos que puedes encontrar en casi cualquier blog, que te escriben para insultarte y acabar con tu paciencia.

Éste es distinto y mucho más especial. Es mitológico, alimenta sueños y, lo que es más inquietante, las pesadillas de muchos niños noruegos.

Además, según Wikipedia, fue un fabricante de coches cuya fortuna en los negocios era paralela a la que tuvo en el reparto de nombre. Sólo construyó cinco vehículos.

Desde lo alto de la colina, una de las siete que cercan la ciudad y que a los lugareños les gusta recorrer en las mañanas de domingo, se ven unas espléndidas vistas de las que he tomado fotos.

Al volver, andando como a la ida y con un guía de excepción (gracias), me encontré con otro espectáculo digno de un vídeo en Youtube muy cerquita de donde el otro día los xilofonistas interpretaban obras clásicas.

Al final, unas cosas y otras, son puro arte.

Patrimonio de la humanidad

Ya estoy en Bergen. Mi casa es una de esas que se ven de colores, al fondo.

En realidad no es así, para qué soñar: ni aunque tuviera todo el dinero del mundo. Esas casitas forman parte de un barrio, el de Bryggen, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. Los pintorescos edificios que ahora atraen en Bergen miles de flashes, fueron en su día los locales comerciales de los mercaderes medievales de la zona. Hoy sólo hay tiendas de regalos y restaurantes.  Ya no vive nadie por si se repitiera alguno de los incendios que desde el siglo XII asolaron la zona.

La foto, tomada esta tarde, inaugura una nueva cuenta en el espacio de intercambio de imágenes Flickr. Allí iré colgando todas las fotos que vaya haciendo.

El último grito para los turistas

O al menos eso cuenta el Aftenposten.  Calzoncillos con alces haciendo de las suyas. ¿Será para ellos el animal lo que para nosotros el toro de Osborne?

En el mismo periódico también hay noticias tecnológicamente prometedoras.

Peor para el sol

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Ni horas de luz ni grandes cielos despejados. Me voy a un país que roza el Ártico con unas precipitaciones que multiplican por cinco las de la última ciudad en la que estuve, Madrid y que le sacan varios cientos de mm cúbicos a Santiago de Compostela.

A partir de esta semana estaré en Bergen, Noruega, donde me pasaré un curso entero (dos semestres, dicen ellos) estudiando periodismo en su universidad.

En este blog (podéis ver el por qué aquí) trataré de refugiarme cuando llueva mucho o parezca que nunca amanecerá y os iré contando cosas sobre Noruega a medida que las vaya descubriendo.

Ahora toca hacer las maletas y preparar el viaje.

¿Hay alguien ahí?