September 8, 2007 – 1:00 pm | Por Daniel Basteiro

Ni Aznar ni Zapatero quisieron nunca tomar un café conmigo. En cambio, a los primeros ministros noruegos te los encuentras en la calle. Supongo que algo tendrá que ver que el lunes haya elecciones locales y que la ‘entrevista’ haya tenido lugar en uno de las avenidas más importantes de la segunda ciudad del país.
Jens Stoltenberg, con su aparente cercanía (ya saben, las elecciones ‘acercan’ a los políticos) y su bien explotada mirada de actor de cine, reparte rosas mientras una banda de rock echa el cierre al mitin del partido socialista, del que es líder.
Sorprende lo fácil que es saludar al primer ministro. Lo escoltan apenas dos guardas de seguridad. Nada en comparación con sus colaboradores y personal de prensa (ver las fotos). Uno de ellos, probablemente su jefe de gabinete, es el autor de esta foto.
La explicación, según me cuentan los noruegos, es la ausencia de una amenaza terrorista clara (en Noruega, el terrorismo ocupa sólo páginas en Internacional) y los mítines no muy multitudinarios debido a la población del país, que permiten un contacto más directo con los electores.
Ante la mirada curiosa de varios compañeros del metal, no me he resistido a preguntarle por qué su gobierno pone tantas trabas a los barcos pesqueros gallegos en ’sus aguas’. Por supuesto, y tras la risa de los periodistas, ahí se acabó nuestra conversación. Antes le dio tiempo a preguntarme de qué parte de España venía y si votaba al PSOE de “Sapatero”.
En Bergen gobierna el partido conservador, que en forma de coalición de centro-derecha aspira a revalidar la mayoría suficiente para gobernar.
El lunes, él en su despacho y yo en mi habitación, estaremos pendientes de los resultados.